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A 05 de Julio.
Por Mercè Conesa.
El litoral catalán tiene 16 puntos negros, según el informe Destrucción a toda costa 2006, presentado ayer por Greenpeace. La saturación urbanística, el incremento de campos de golf, el exceso de puertos deportivos y la contaminación derivada de la falta de depuradoras de aguas residuales configuran un panorama que los ecologistas califican de grave.
"El 39% del litoral catalán ya está cimentado", subrayó Anna Rosa Martínez, portavoz de la organización. En lo que va de año "se ha aprobado la construcción de 20.000 nuevas viviendas, la mayoría en las tierras del Ebro con varios proyectos urbanísticos en torno a campos de golf". "De los 42 existentes en Catalunya --remarcó Martínez--, 41 han sido denunciados por no utilizar aguas depuradas".
La portavoz ecologista cuestionó el apoyo que se da a estas instalaciones, "cuando sólo el 0,6% de la población española y el 1,5% de la europea --señaló-- es aficionada al golf". En esta línea se refirió críticamente al proyecto que Universal Mediterránea (Port Aventura) quiere construir en la Costa Daurada y que prevé 2.400 viviendas nuevas y tres campos de golf.
Espigones de Barcelona
Otro de los graves problemas del litoral, según el informe que anualmente presenta Greenpeace, es que las playas pierden arena de forma irreversible, especialmente las de Barcelona. "Parte de este problema no existiría si no se hubiese construido la zona del Fórum", aseguró Martínez. La portavoz añadió que los 15 espigones sumergidos que se quieren instalar frente a Barcelona a lo largo de 15 kilómetros de costa y que supondrán un coste de 50 millones de euros "no es más que un parche, porque obras de este tipo ya se ha demostrado que, a la larga, no funcionan para retener la arena".
Además de Greenpeace, las organizaciones Depana y Seo BirdLife, han remitido una carta a las ministras de Medio Ambiente y Fomento para que se detengan las obras de relleno del antiguo cauce del río Llobregat. Consideran que el estudio de impacto ambiental es "insuficiente", dijo Martínez, porque no contempla, entre otros, la afectación en el bosque de ribera y la desaparición de la flora y la fauna de las lagunas.
La franja libre
A pesar de estas críticas, Greenpeace considera que Catalunya junto con Euskadi son las comunidades que más velan por su litoral. El informe alaba la aprobación por parte de la Generalitat de dos planes directores urbanísticos que protegen el territorio situado en la franja de 500 metros lineales desde la costa que está sin urbanizar. Gracias a esta medida, 24.000 hectáreas se librarán del cemento.
"La peor nota se la lleva Andalucía que quiere construir más de 300.000 nuevas viviendas en la costa". "Y le sigue --explicó la portavoz ecologista-- la Comunidad Valenciana que ha recibido amonestaciones de la Unión Europea por sus excesos urbanísticos".
1,4 millones de casas
España tiene previsto construir 1.479.000 viviendas junto al mar --el doble que en el 2005--, 303 campos de golf y 116 puertos deportivos. Además, se han detectado 102 casos de corrupción urbanística. 99 poblaciones aún contaminan el mar porque carecen de depuradora de aguas residuales. |