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A 22 de Diciembre.
Por C. L. Monjas.
Entre el 'thriller' psicológico y el drama sitúa Bille August 'Sentencia de muerte', drama en el que aborda la pena de muerte. El director y guionista danés se pronuncia «totalmente en contra de ella», pero su película no es un alegato contra la pena capital. «Cuenta la historia de una mujer en el corredor de la muerte y de un abogado que se gana la vida publicando las cartas que le escriben los condenados».
Una semana después de que Stanley 'Tookie' Williams fuera ejecutado en California, el realizador escandinavo más significativo de los ochenta presentó ayer en Madrid esta cinta protagonizada por su compatriota Connie Nielsen y los norteamericanos Aidan Quinn y Kelly Preston, que llegará a España el 5 de enero.
La novedad del filme reside en que la condenada a muerte es una mujer acusada del secuestro y asesinato de una niña. «No conozco las estadísticas, pero no han sido muchas las mujeres que han sufrido la pena de muerte», reconoce el director de 'La casa de los espíritus'. «Mi reto fue intentar comprender por qué una sociedad mata a sus propios ciudadanos, y no lo he conseguido. Yo soy europeo, donde el sistema judicial persigue la rehabilitación de los presos, que no son perfectos. Han cometido errores muy graves, pero todos tenemos derecho a una segunda oportunidad».
Desde 1932, cuando fue ejecutada la primera mujer por ahorcamiento en Viginia hasta mayo de 2002, cuando tuvo lugar en Alabama la ejecución de Linda Lyon Block, sólo el 3% de los presos en el corredor de la muerte han sido mujeres. «No creo que el filme sea tachado de oportunista por lo que acaba de pasar en California. El mensaje no es ni a favor ni en contra, sino que presenta a un ser humano, no a un animal y tampoco a un ciudadano de segunda clase», relata August.
El origen de 'Sentencia de muerte' está en un artículo sobre un hombre que se dedicada a cartearse con los reos que iban a morir y, una vez ejecutados, se lucraba con la publicación de las cartas. August tendrá que esperar a febrero para saber la reacción del público americano, en un país en el que el 70% de su población apoya la pena de muerte. «No sé cómo reaccionarán los estadounidenses, para los que este asunto es casi tabú, producto de la mala conciencia social. Allí no se habla del asunto. El filme no se posiciona y tampoco tiene una intención política, porque su mensaje es que el reo es un ser humano. En nuestras investigaciones, uno de los abogados que se dedica a recurrir veredictos de estas personas nos dijo que el 90% de los ejecutados sufrieron abusos sexuales de pequeños y su vida estuvo marcada por las drogas y el alcohol. Su estancia en la prisión les hace reflexionar; al final, sólo quieren ser perdonados por los familiares de las víctimas».
Bille August asegura que su largometraje no tiene nada que ver con 'Pena de muerte', con Sean Penn y Susan Sarandon. «No me preocupa que me critiquen porque haya sido un europeo el que aborde un tema tan norteamericano». El realizador reconoce que trabajar en Estados Unidos es «circunstancial»: la próxima semana comenzará el rodaje de su nuevo filme en Sudáfrica. «Ganar un Oscar por 'Pelle el conquistador' me ha facilitado mucho buscar financiación». |