El Comercio justo , es un espacio solo para las organizaciones sin animo de lucro.
La claridad exige distinguir organizaciones dedicadas al 100% CJ y aquellas en las que es una parte minoritaria de su actividad.
Autogestión: propiedad y control de los medios de producción por parte de las unidades productivas organizadas igualitariamente y democráticamente.
Asociatividad, cooperación y no comptetitividad en el funcionamiento y la dinámica de las unidades productivas Entendemos como fundamental la cooperación y coordinación entre las diferentes organizaciones.
Búsqueda del, acceso más directo posible desde el productor al consumidor final.
Relación con las organizaciones productoras del Sur:
Reconocimiento del productor y trabajador del sur como sujeto protagonista de las historia.
Fomento del protagonismo de las organizaciones del sur. En lugar de montones de criterios (apoyar su fortalecimiento) darles protagonismo en la globalidad del proceso.
Acceso a la transformación y comercialización, buscando fórmulas que favorezca el empoderamiento de los productores.
Relaciones estables en donde el comercio sea parte de una relación global de trabajo por unos mismos objetivos sociales y políticos. Les relaciones comerciales deben ser parte de unas relaciones humanas de cooperación y lucha a largo plazo.
Con quién trabajamos
Organizaciones que tengan por objetivo fortalecer el desarrollo local en general y en el terreno de la producción y comercialización su prioridad sean los mercados locales. Con nuestra actividad no queremos aumentar la dependencia del mercado internacional incluso “aunque sea justo”.
Organizaciones que funcionen respetando el medioambiente según los principios agroecológicos,la cultura alimentaria que le son propias dando valor alas producciones y elaboraciones artesanas. Debemos evitar trasladar las necesidades de los mercados “bio” del norte cuando puedan ir en detrimento de las formas en que culturalmente cada pueblo ha resuelto su harmonia con la naturaleza.
La posibilidad que el acceso a fuentes de financiación nos da a algunas organizaciones de CJ de los países llamados de norte ha de utilizarse en una relación que debe empoderar y fortalecer a todas sus partes. Debemos evitar que los flujos financieros puedan modificar las prioridades de que democraticamente se han dado las organizaciones del sur.
El movimiento de Comercio Justo debería fortalecer a aquellas organizaciones que dinamizan la lucha por la Soberanía Alimentaria en su país, que están comprometidas social y politicamente con los derechos de los trabajadores y campesinos, con las luchas por la democracia y la igualdad de género en sus sociedades.
La relación que establece el comercio justo a través de la importación de productos es una relación compleja que no se puede simplificar con unos pocas normas. Esta relación requiere de un esfuerzo permanente de debate e información del que de forma transparente debe hacerse participe a todos los actores que participan en la cadena del comercio justo.
Qué importar
La visión ecológica que debe tener el comercio justo debería descartar aquellos productos en que el impacto ecológico de su importación no se justifica por los beneficios que puede aportar su consumo. También debería descartarse aquellos productos que se producen aquí con componentes sociales y ecológicos equivalentes.
Cómo importar
Las funciones de importación requieren de un cierto volumen que para conseguirlas necesitan de funciones centralizadas. Sin embargo estas estructuras deben permanecer bajo el control democrático de las estructuras de base organizadas en redes.
Para ello es imprescindible además de la transparencia consustancial al comercio justo un esfuerzo concreto para ampliarlas formas de colaboración y participación entre las diferentes organizaciones para, mediante importaciones conjuntas u otros mecanismos, permitir la participación en las tareas de importación a todas las estructuras que lo deseen sin que su tamaño sea un impedimento.
La transformación de los productos
El movimiento de comercio justo defiende que la mayor parte de la transformación se haga lo más próximo posible a los campesinos y a sus organizaciones y controlado por ellas, posibilitando dar un mayor valor añadido a sus productos que fortalezca al medio rural en lugar de a las grandes empresas transformadoras y comercializadoras.
Cuando no es posible realizar los procesos de transformación en los países de origen de los productos deberíamos defender aquí los mismos criterios que defendemos en el sur. En aquellos casos en que haya ingredientes significativos que se produzcan aquí en las mimas condicione sociales y ecológicas que lo hacen en el sur, Deberíamos buscar procesos de transformación cercanos a los productores, a sus organizaciones y al medio rural , empresas del tercer sector o cooperativas . También pequeñas empresas que las hagan participes de una agricultura y alimentación alternativa ( artesanos, producción ecológica, zonas rurales deprimidas...). en ningún caso el comercio justo debe trabajar con empresas multinacionales que están en el centro del actual modelo injusto e insostenible.
Que estos criterios sean los que orienten nuestro trabajo no quiere decir que siempre sea posible llevarlos a término ni que lo consigamos. Nuestro compromiso está en intentarlo al máximo que sea posible y para que dicho compromiso pueda ser abierto, participativo y controlado, toda la actividad de las organizaciones de Comercio justo ha de ser transparente delante del resto de componentes de la cadena, desde el productor de las materias primas hasta el consumidor. Así con un mecanismo de información y autocontrol podremos mantener los lazos de confianza, franqueza y cooperación que deseamos entre las gentes, también en el ámbito comercial.
Fuente:
www.forocomerciojusto.org