|
A 20 de Diciembre.
Intermón Oxfam ha condenado el texto presentado en el último día de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se ha reunido en Hong Kong, porque es una traición a las promesas de desarrollo. Según la ONG, la declaración ministerial "es inaceptable y refleja los intereses de los países ricos mucho más que el de los países en desarrollo y no permitirá la aplicación de las reformas que los más pobres necesitan".
"Es un texto profundamente decepcionante, y una traición a las promesas de desarrollo hechas por los países ricos, cuyos intereses han prevalecido una vez más. Los más pobres han tenido que defender sus posiciones sólo para mantener sobre la mesa los temas que les interesan. Los pequeños progresos que se han logrado en algunos temas agrícolas han quedado en un segundo plano por los acuerdos que se ha alcanzado en el sector industrial y de servicios", ha dicho Gonzalo Fanjul, coordinador de la investigaciones de Intermón Oxfam.
"Durante esta reunión, los países en desarrollo han estado una y otra vez entre la espada y la pared. O aceptaban un texto seriamente viciado o eran acusados del fracaso de la ronda", ha afirmado Fanjul.
Los ministros asumen que se celebrará otra cumbre de la OMC a comienzos del año que viene para alcanzar un acuerdo final, pero Fanjul advierte que "a menos que los países ricos cambien radicalmente de actitud hacia estas negociaciones, ninguna prórroga ofrecerá resultados".
Sólo en los últimos dos días, España ha abandonado la posición intransigente que había abanderado Francia en el seno de la Unión Europea, que hubiera condenado al fracaso a la Ronda del Desarrollo, y ha aceptado mínimas concesiones para que las negociaciones puedan continuar.
En agricultura, el texto incluye un compromiso para asegurar que los países en desarrollo tengan el derecho de proteger productos vitales para los campesinos pobres. También hay promesas para eliminar los subsidios a la exportación, y los pagos equivalentes, para finales de 2013, tres años más tarde de lo originalmente acordado. Según el análisis de Intermón Oxfam, basado en las cifras de la OMC, los subsidios a la exportación de la Unión Europea sólo suponen el 3,5% del gasto total de ayudas en agricultura.
Todavía queda mucho por hacer en las negociaciones agrícolas. El texto no promete un recorte de los subsidios domésticos que provocan dumping, ni refuerza el control de los pagos permitidos. Tampoco hay ninguna garantía de que los países en desarrollo vayan a lograr un acceso significativo a los mercados del Norte.
Respecto al algodón, Estados Unidos ha ofrecido eliminar todos los subsidios a la exportación, lo que es bienvenido, algo que la OMC ya le exige, pero estos sólo representan un 10% del gasto total. El texto no hace mención al tema central de los pagos domésticos, que distorsinan el mercado y que facilitan el dumping.
Peores propuestas
En otras areas de las negociaciones —servicios y acceso a los mercados de productos no agrícolas— las propuestas han sido mucho peores. El derecho de los países pobres a proteger los sectores básicos e industrias emergentes han sido exhaustivamente socavados, con peligrosas perspectivas para el desarrollo.
El deseado 'paquete de desarrollo' para los países pobres ha sido reducido hasta dejarlo en una oferta casi vacía de ayuda al comercio, que apenas incluye nuevas partidas, y se ha suavizado un paquete de acceso libre a los mercados que todavía permitrá a los países ricos excluir productos claves para millones de personas en los países pobres.
Para Fanjul "no hay nada gratis en este acceso libre a los mercados. Los países ricos todavía podrán proteger productos claves como los textiles. Es patético que esta reunión no haya podido ofrecer ni un paquete de ayuda para los más pobres". |