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A 25 de Mayo.
Por Fernando Pescador.
La Unión Europea decidió ayer afrontar sus obligaciones en la lucha contra la pobreza en el mundo, y dio su visto bueno a un calendario específico para alcanzar uno de los objetivos emblemáticos establecidos en 2000 por Naciones Unidas: asignar un 0,7% del producto bruto de cada Estado miembro a la Ayuda al Desarrollo.
El acuerdo estipula que en 2010, cada uno de los socios de la Unión que formaban parte de ella antes de la última ampliación - la UE 15 - deberá asignar un 0,51% de su Renta Nacional Bruta (RNB, el nuevo concepto contable que utiliza la Unión en sus cálculos macroeconómicos) en 2010. Y para 2015 deberá saltar al 0,7% de la RNB.
El compromiso ministerial tiene una traducción económica abultada. El comisario Louis Michel, responsable de Ayuda al Desarrollo, revelaba ayer que la Europa de los 15 asigna anualmente a este género de cometidos 46.000 millones de euros. En 2010, y tras los acuerdos de ayer, esas ayudas aumentarán en 20.000 millones, hasta alcanzar los 66.000.
España será uno de los grandes contribuyentes a este incremento de gasto, y el esfuerzo le ha sido reconocido entre los socios de la Unión, según fuentes diplomáticas. De acuerdo con los últimos datos de la OCDE, España asignó un 0,26% en 2004 de su RNB a ayuda para el desarrollo, lo que equivale a unos 2.547 millones de dólares.
En 2010, la aportación española tendrá que situarse en 4.996 millones de euros (de 2006). Es decir, casi el doble de lo que actualmente gasta en ello. España, por lo tanto, contribuirá con un 12,25% al incremento de 20.000 millones de euros para 2010.
Los diez nuevos socios de la UE "se esforzarán por aumentar" su aportación hasta un 0,17% de sus RNB en 2010, lo que significa que su nivel de compromiso queda sometido a su discrecionalidad. La financiación del compromiso ayer asumido por la UE constituye todavía una incógnita. Se da por asumido que habrá una condonación de la deuda multilateral (la asumida por la UE en su conjunto) con respecto a estos países. También hay acuerdo en que la mitad del aumento de la ayuda al desarrollo vaya a parar a África. Pero subsisten divergencias sobre los nuevos mecanismos de captación de recursos, como la tasa de un euro sobre los billetes de avión que algunos países (Alemania, Francia, ...) pretenden imponer y que otros, como España, aceptan a título estrictamente voluntario.
La ayuda en 2004
| Alemania | 0,28% | | Austria | 0,24% | | Bélgica | 0,41% | | Dinamarca | 0,84% | | España | 0,26% | | Finlandia | 0,35% | | Francia | 0,42% | | Grecia | 0,23% | | Irlanda | 0,39% | | Italia | 0,25% | | Luxemburgo | 0,85% | | Holanda | 0,74% | | Portugal | 0,63% | | Reino Unido | 0,56% | | Suecia | 0,77% |
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