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A 08 de Noviembre.
Unos 300 indígenas Tupinikim y Guaraní, junto con personas que los apoyan ocuparon durante 30 horas la sede de la Administración central de Aracruz, Brasil, en protesta por la injerencia de la empresa celulosa Aracruz Celulose, en el proceso de reconocimiento oficial de sus derechos territoriales, según informa el boletín del Movimiento Mundial por los Bosques (WRM, por sus siglas en inglés).
Hace seis meses reclamaron al gigante brasileño poco más de 11.000 hectáreas de sus tierras, talaron miles de eucaliptos para demarcar su territorio y allí construyeron dos aldeas indígenas con una gran casa comunal y muchas otras casas donde están viviendo varias familias indígenas.
Han intentado recuperar sus tierras de manos de Aracruz desde 1979. En 1997 la FUNAI reconoció 18.071 hectáreas como pertenecientes a los Tupinikim y Guaraní. Sin embargo, solamente pudieron recuperar unas 7.000 hectáreas de estas tierras a causa de las presiones ejercidas por la compañía sobre el gobierno federal.
Según señala el boletín de WRM, Aracruz Celulose inició sus operaciones relacionadas con las plantaciones en el Estado brasileño de Espírito Santo en 1967, durante la dictadura militar que gobernó en Brasil entre 1964 y 1985. Construyó su primera fábrica de celulosa en un lugar donde existía una aldea Tupinikim llamada la Aldea de los Monos y obligó a aproximadamente 7.000 familias a abandonar la tierra que ocupó.
En la actualidad, Aracruz es el mayor productor de pulpa blanqueada de eucalipto del mundo. El año pasado, la empresa produjo 2,5 millones de celulosa, el 97% de la cual se exportó. Los mayores clientes de Aracruz son Procter & Gamble y Kimberly Clarke, que conforman el 45% de las ventas de la empresa.
Para sus plantaciones Aracruz destruyó más de 50.000 hectáreas de la selva conocida como Mata Atlántica. Se han secado ríos y arroyos a consecuencia de las plantaciones de eucaliptos de Aracruz y además la empresa ha construido represas y ha desviado el agua del río Doce hacia sus fábricas, con lo que se agrava más la situación de los cursos de agua de la región.
Por último, denuncian la intención de la compañía de "limpiar" su imagen con la empresa SustainAbility que busca informar del compromiso de la compañía con el desarrollo sostenible, que según el boletín, no ha existido nunca.
Fuente: Europa Press |