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A 25 de Octubre.
Un nuevo Informe presentado esta semana por WWF/Adena expone los pasos concretos que la UE debería dar para reducir sus emisiones de CO2 en un 33% hasta 2020. Según la organización ecologista "una Europa con emisiones más bajas obtendría grandes beneficios, incluyendo una menor dependencia de fuentes energéticas foráneas, ahorros en la factura energética para todos los sectores económicos, reducciones en los costes de sanidad, como consecuencia de una menor contaminación y más oportunidades de empleo en el campo de las energías renovables y el ahorro energético".
"Para conseguir este objetivo existen ya las tecnologías adecuada", defiende la ONG, "todo depende de nuestra capacidad de tomar decisiones firmes y enérgicas", explica el experto en Cambio Climático y Energía de WWF/Adena, Heikki Willstedt. "Con una política ambiciosa, un sistema de mercado de emisiones eficaz y objetivos de obligado cumplimiento para el ahorro energético y las energías renovables, Europa llegará a ser un lugar eficiente, seguro y respetuoso con el Medio Ambiente, donde vivir y hacer negocios", añade.
El Informe titulado 'Freezing climate change', demuestra que para 2020 la demanda de energía de la UE puede reducirse en un 20% sin reducción del nivel de vida ni perjudicar el desarrollo económico europeo. Sin una acción inmediata la demanda de energía aumentará un 1,46% al año, mientras que puede reducirse en un 0,4% anual si se toman políticas concretas adecuadas. Así, el sector residencial puede ahorrar un quinto de la energía que consume mediante un mejor aislamiento, sistemas más eficientes de calefacción y aire acondicionado y la utilización de electrodomésticos de menor consumo.
Situación en España
En España, el consumo de energía primaria en 2004 se incrementó un 4% sobre el año anterior, siendo el aumento medio de los últimos cinco años del 3% anual. Por ello, apunta la ONG, "resulta urgente tomar medidas para estabilizar y luego reducir el consumo de energía, con el fin de no perder competitividad con respecto a otros países europeos y disminuir los costes de importación de combustibles fósiles".
"El sector eléctrico por sí sólo puede reducir sus emisiones de CO2 en más del 50%, con inversiones en energías renovables, cogeneración de calor y electricidad, y la oferta de servicios de ahorro energético a los consumidores", destaca el Informe.
Las fuentes energéticas renovables, como la biomasa, la eólica y la hidráulica sostenible, tienen potencial para crecer desde el actual 1,8% anual al 6,1% anual. Las emisiones de gases de efecto invernadero no relacionadas con el consumo de energía también se pueden reducir en un 33%, principalmente en los sectores agrícola y de residuos.
En este sentido, WWF/Adena hace un llamamiento a la UE para que adopte una estrategia de lucha contra el cambio climático "que tenga un sistema de comercio de emisiones eficaz y ambicioso", apoyado por directivas que promuevan objetivos obligatorios de eficiencia energética, así como respaldos legales y fiscales para las energías renovables. "Además, deberá ser puesta en marcha una reforma fiscal ecológica para acabar con los subsidios directos o indirectos que reciben las energías insostenibles convencionales", añade la ONG.
Según Willstedt, "la UE tiene que tomar el liderazgo y concretar las oportunidades técnicas, políticas y económicas para reducir las emisiones de CO2 en un 33% para el 2020".
En el marco de este objetivo España deberá desempeñar un papel importante, ya que es uno de los países que más afectado podría verse por los cambios climáticos que se avecinan, y porque tiene un gran potencial de ahorro energético en todos los sectores de la economía. "Hay que hacer realidad ese gran potencial de gestionar mejor la energía en España para depender menos de las importaciones al tiempo que desarrollamos alternativas autóctonas que no contaminan", destacan.
Este Informe fue un encargo de WWF/Adena al Wuppertal Institute de Alemania y compara un escenario continuista en materia de clima o de energía, con otro denominado 'Objetivo 2020', que toma en consideración el potencial para aumentar la eficiencia energética y la expansión comercial de las energías renovables.
Este escenario supone también un cambio de combustibles hacia alternativas menos emisoras de CO2 y una moratoria a la creación de nuevas centrales nucleares, de acuerdo con el programa actual de cierres de estas instalaciones.
Fuente: Europa Press |