|
AMYCOS – ONG para la Cooperación de Solidaridad
Hablar de las compras públicas, es decir, de aquellos bienes o servicios que las administraciones adquieren o contratan, es referirse a una actividad que supone un porcentaje muy elevado del consumo y la actividad económica de una sociedad. En concreto, el presupuesto que los entes públicos destinan a compras y contrataciones es el equivalente al 18 por ciento del PIB europeo. Así pues, el peso que esta actividad tiene en la economía es muy importante pero, además, marca pautas y directrices a toda la colectividad debido al indudable papel ejemplarizante que ejercen las Administraciones.
Cuando un Ayuntamiento desea contratar un servicio concreto, y en su pliego de condiciones exige, por ejemplo, que una parte de los trabajadores de la empresa o entidad adjudicataria pertenezca a colectivos con especiales dificultades de acceso al trabajo, más allá de ser un gesto bienintencionado, al convertirse en práctica habitual, está apostando por una serie de prácticas sociales y económicas, por una serie de valores que se difunden al conjunto de la sociedad.
¿Qué pasaría, por ejemplo, si todas las administraciones, ya fueran de ámbito local, provincial, regional o estatal optaran, decididamente, por introducir en sus dependencias el café de Comercio Justo, o por tener en cuenta criterios de ahorro y eficiencia energética, o por utilizar, solamente, madera con certificación FSC? Sencillamente, los distintos agentes económicos, y el conjunto de la ciudadanía, empezaríamos a tener muy en cuenta una serie de buenas prácticas que acabarían por ser habituales.
La Compra Pública Ética y Sostenible es una propuesta que surge de los diversos colectivos del Movimiento Ecologista, el Comercio Justo y el Consumo Responsable. Viene a explicitar que nuestras Administraciones pueden -y deben- practicar y fomentar de forma prioritaria una serie de criterios sociales, ambientales y culturales en la compra de bienes o en la contratación de servicios. Tradicionalmente, se tenían en cuenta, exclusivamente, parámetros de tipo económico. En la actualidad, sabemos que este reduccionismo es claramente insuficiente y, muy a menudo, contraproducente, como puede observarse en la problemática ambiental, fruto de un desarrollismo economicista exagerado y que sólo atiende al lucro inmediato.
A la hora de elegir productos o servicios, las Administraciones Públicas deben atender a los principios de utilidad pública, esto es, económica, social y ambiental, y al deseo de servir a los ciudadanos extrayendo el máximo provecho a cada euro de dinero público. Pero para ello no es necesario comprar lo más barato o contratar el servicio más precario, sino que deben tomarse decisiones con parámetros de sostenibilidad según las cuales conseguiremos comprar menos y comprar mejor para la economía de la entidad, para el medioambiente y para los ciudadanos.
La Compra Pública Ética y Sostenible debe integrarse de manera transversal en todas las áreas de la entidad pública; debe ser una prolongación de sus políticas de bienestar social, de igualdad, de acceso al trabajo o de respeto al medioambiente. ¿Acaso tiene sentido gastar miles de euros del presupuesto anual de una Administración en fomentar la igualdad entre hombres y mujeres y después contratar para su servicio de catering a una empresa que discrimina a la mujer? ¿Qué sentido tiene que los ayuntamientos celebren el día de los Derechos del Niño y después compren balones para sus escuelas deportivas elaborados por niños bajo condiciones de explotación laboral?.
La compra pública es una manera de ser coherente y de integrar una acción política comprometida. Promover y realizar esta clase de "buenas prácticas", en un mundo con amenazas como el Cambio Climático, el alarmante empobrecimiento de los Países del Sur, la concentración de la riqueza y el poder, o la Exclusión Social, no solo es factible y deseable, sino una "plus valía" para el conjunto de la sociedad y la preservación del Medio Ambiente; una apuesta por una "cultura de la sostenibilidad y la responsabilidad colectivas".
|