Diario ADN. Júlia Barrio, Barcelona
Ya no son sólo flirteos puntuales con la cesta de Navidad o el material de oficina; lo del comercio justo y la Administración pública empieza a ser una relación seria y con perspectivas de futuro.
Diversas Administraciones han puesto en práctica programas de Compra Pública Ética, que introducen criterios sociales, medioambientales y éticos en los contratos públicos -no sólo en compras concretas- de obras, suministros y servicios. En España, la contratación de la Administración pública mueve entre un 16% y un 18% del PIB.
Barcelona, pionera
Laura Rodríguez, responsable del programa de Compra Pública Ética de Iniciativas de Economía Alternativa y Solidaria (IDEAS), explica que la "pionera" fue la Universidad Autónoma de Barcelona, ya que en 1999 obligó a la inserción de café de comercio justo (CJ) en el contrato de cesión de máquinas de vending en las facultades.
Cinco años después, la medida empezó a popularizarse. Desde 2004, los uniformes del personal de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Barcelona se elaboran respetando los derechos básicos demandados por la Organización Internacional del Trabajo, y el café es de CJ en las áreas del ayuntamiento que así lo soliciten. El precio es cinco céntimos más caro, pero a finales de 2006 ya había 102 máquinas adaptadas.
Lo mismo ocurre en el Senado, La Moncloa y el Congreso, donde se puede tomar un café solidario por 85 céntimos, 10 más que el normal. Zapatero, sin embargo, escogió el más barato para invitar a los periodistas tras su famosa respuesta en televisión.
Más casos: las camisetas que el Ayuntamiento de Madrid encargó para promover la candidatura olímpica eran de CJ; las cestas de Navidad del área de cooperación del consistorio de Bilbao incluyen dos productos de CJ; y los voluntarios ambientales de la Junta de Andalucía llevan camisetas de algodón ecológico.
Retraso
Las áreas que optan por esta alternativa solidaria suelen ser las mismas: medio ambiente, cooperación... "Son las que incorporan criterios responsables de contratación porque están más concienciadas desde el punto de vista social y de desarrollo sostenible", señala Rodríguez.
Aún así, desde la Coordinadora Estatal de Comercio Justo puntualizan que en España hay un "cierto retraso en relación con otros países europeos", sobre todo Alemania, Reino Unido e Italia. En esta última, más de 14.000 estudiantes comen plátanos y chocolatinas ecológicas en el comedor del colegio; y las Administraciones de Utrecht y Zuid Holland (Países Bajos) no sólo han incorporado café de comercio justo, sino que han logrado rebajar el precio.
La futura ley de contratos públicos
El proyecto de ley de Contratos en el Sector Público, que comenzó a tramitarse en septiembre de 2006, incluye en su Exposición de Motivos una referencia al CJ. Sin embargo, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) defiende que la alusión al término no aparezca sólo en el preámbulo como una declaración de intenciones, sino que se traslade al articulado. Además, la CECJ reclama una descripción clara del concepto de CJ, con el objetivo de evitar abusos con estándares menos exigentes.
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